A nivel internacional el fútbol femenino ha crecido de manera importante en los últimos años gracias a figuras como Christiane Endler, Alexia Putellas y Aitana Bonmatí. Sin embargo, a pesar de los avances, sigue enfrentando la falta de visibilidad en los medios y la desigualdad económica frente al fútbol masculino.
Esta realidad también es percibida por las propias jugadoras y también por Martina Pizarro, futbolista cadete de Audax Italiano que asegura que, “Muchas niñas sueñan con jugar fútbol y quieren hacer de eso su vida”.
Poca cobertura, menos oportunidades
Aunque el interés por el fútbol femenino aumenta cada año, la mayoría de las noticias deportivas siguen centrándose en los hombres. En Chile, gran parte de la cobertura está dedicada al fútbol masculino, mientras que los partidos femeninos reciben poca difusión y escasas transmisiones televisivas.

Para la joven jugadora, una mayor visibilidad es fundamental porque permitiría que más niñas encuentren referentes y espacios para desarrollarse. “Merecen tener las mismas oportunidades, referentes y los espacios que tiene un hombre para desarrollarse futbolísticamente” asegura Martina.
La brecha económica
La diferencia también se refleja en los recursos. Los premios, salarios y derechos de transmisión del fútbol femenino son considerablemente menores que los del masculino. Aunque el interés por el fútbol femenino aumenta cada año, la mayoría de las noticias deportivas siguen centrándose en los hombres.
Existen estudios locales en Chile demuestran que las deportistas mujeres reciben apenas entre un 4% y un 7% de la cobertura total en los medios de comunicación nacionales, una cifra que cae drásticamente en los periodos donde no hay competencias internacionales de alta convocatoria. Putellas y Aitana Bonmatí. Sin embargo, a pesar de los avances, sigue enfrentando la falta de visibilidad en los medios y la desigualdad económica frente al fútbol masculino.
Aunque la ley de profesionalización aprobada en 2022 significó un avance ya que, exige que los clubes regulados por la ley tengan a sus jugadoras contratadas laboralmente, aunque todavía existen desafíos relacionados con contratos, infraestructura y condiciones laborales.
Abriendo puertas a nuevas generaciones
El fútbol femenino ha demostrado que tiene talento, público y potencial de crecimiento. Sin embargo, para seguir avanzando necesita más espacio en los medios, mayor inversión y mejores oportunidades para sus jugadoras.
Como resume la propia futbolista Martina Pizarro, una mayor visibilidad no solo beneficiaría al fútbol femenino, sino también al deporte femenino en general, permitiendo que en sus palabras, “se sigan abriendo puertas para las futuras generaciones”.



