Autor: madeline

  • Allison Cruz

    Allison Cruz

    Una mezcla de dirección creativa, estilismo y danza.

    La joven estilista y coreógrafa, Allison Cruz, tiene tan solo 28 años y ya ha estudiado dos carreras; danza y diseño de modas. Comenzó a trabajar como coreógrafa en la industria urbana en 2017 y como estilista en 2019. A día de hoy mezcla dirección creativa, estilismo y danza.

    Los estereotipos de su trabajo

    Es necesario mencionar que según el informe “Estudio de mujeres artistas en macroárea artes de la visualidad: brechas, barreras e inequidades de género en el campo artístico chileno, realizado por el Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, se refleja que los rubros que mencionó Allison Cruz, son estereotipados.

    Este estudio, explica que los espacios creativos son considerados culturalmente femeninos y son infravalorados a comparación de los rubros tradicionalmente masculinos. Sin embargo, el estudio confirma que dichas disciplinas tienen alta participación femenina.

    Su trayectoria

    La estilista y coreógrafa comenta que ha estado ligada a las artes desde pequeña, gracias a su familia. Cuando era niña, bailaba en un grupo de la iglesia, ya que su familia es cristiana.

    Además, siempre ha estado involucrada en la moda porque “a mi mamá le gustaba que me vistiera bien y que combinara la ropa”, afirma Allison. Al entrar a estudiar mezcló sus dos pasiones, ya que ella creaba las coreografías y además, elegía el vestuario de las bailarinas.

    Inició su carrera en la industria urbana cuando aún estaba estudiando danza, su primera profesión, mientras llevaba a cabo un proyecto con sus compañeras, donde grababan videos mostrando sus coreografías.

    Uno de sus compañeros les ofreció trabajar con El Alfa, ya que vió que ella estaba haciendo esta “productora” y necesitaban bailarinas y una coreografía para un video, a lo que ella dijo que sí. Desde entonces ha continuado en la industria.

    “Mi fin no era trabajar con artistas, sino hacer conocidas a las bailarinas, porque sentía que había mucho talento en Chile”, explicó Allison Cruz.

    Comenzó a trabajar como estilista en 2019. Cuando su cuñada, que es maquilladora y fotógrafa, le ofreció encargarse del vestuario para una sesión de fotos de editorial con una modelo. Su cuñada le explicó el trabajo y ella quedó enamorada, por lo que entró a estudiar diseño de modas.

    El sello personal de Allison

    Sin pensarlo mucho y ya que los tiempos en el set eran acotados, Alisson Cruz desarrolló su sello personal al intervenir la ropa en el momento. Así, comenzó a trabajar alterando la ropa dentro del set, para balancear sus propios gustos con la identidad personal del artista con el que trabaja.

    “Ahí le fui dando en el clavo, siento que las intervenciones es una identidad muy mía, hasta a la ropa de los bailarines le agrego intervenciones”, afirma la estilista. Además, añadió que a día de hoy, los artistas le piden estas alteraciones.

    Allison Cruz
    Créditos: Allison Cruz.

    “Es de mucho estrés, pero trabajar detrás de escena me ha enseñado a reaccionar rápido y a resolver rápido. Así se mueve la industria”, concluyó Allison sobre su trabajo.

    Actualmente, prefiere trabajar en videos musicales y no en shows, por la misma razón.

    En la grabación de los videos, Allison siente que puede tener mayor libertad creativa y ver la escena completa, por lo que puede desarrollar su sello personal y hacer las intervenciones en el set. En cambio, en los shows no siempre puede estar completamente ahí, ya que a veces le piden solo entregar la ropa y no puede revisar si esta necesita arreglos.

    Por esto, Allison explica que aunque le tiene cariño a los shows, no siempre son sus favoritos porque no siempre puede participar tanto. Mientras que los videos han sido su “lección de vida, dónde me he desarrollado más y he aprendido más han sido los videos musicales”.

    La estilista y coreógrafa comenta que todos sus videos los hace con mucho cariño. Pero en los videos en los que más libertad ha tenido y ella siente que ha destacado, es en los videos que produce con el cantante AK4:20, ya que trabajan juntos desde que él inició su carrera profesional.

    Créditos: Allison Cruz.

    Allison Cruz comentó que él y su equipo “son personas que siempre han confiado ciegamente en mí, nunca he tenido esa presión de que no les guste algo, entonces he podido desarrollar mi propio estilo y mi sello personal”.

    Allison Cruz
    Créditos: Allison Cruz.

    El mayor desafío de Allison Cruz

    Allison confesó que lo más difícil de su carrera es trabajar con artistas internacionales. Esto es porque el estilista y coreógrafo debe adaptarse a la cultura, clima y gustos del artista.

    “Lo más brígido en mi vida ha sido trabajar con artistas internacionales”, afirmó Allison.

    Un caso en específico es el de Young Miko, la cantante puertorriqueña, que vino a Chile a grabar un videoclip en colaboración con otros artistas. La grabación resultó difícil, ya que en Chile tenemos un clima mucho más frío que en Puerto Rico y “el clima para ella fue terrible” afirmó Allison.

    Allison Cruz
    Créditos: Allison Cruz.

    La estilista ya tenía preparados outfits en base a lo que estudió sobre la cantante. Pero, debido al clima, Young Miko pidió ropa más abrigada que la que ella usa normalmente en Puerto Rico. Entonces, Allison tuvo que cambiar de último momento lo que tenía planeado.

    Aún así, la estilista afirmó que “fue una experiencia muy linda, conocer otra cultura y adaptarme a eso para llevarlo a la identidad de ella y que se sintiera cómoda”.

    Así como Allison Cruz nos contó sobre su labor detrás de escena, otras mujeres también lo han hecho.

  • Bianca Valladares

    Bianca Valladares

    De congelar en la universidad por salud mental a dirigir campañas de moda. La fotógrafa nos contó su trayectoria en su profesión, desde sus adversidades personales hasta sus mayores logros.

    Bianca Valladares estudió Diseño Integral en la Pontificia Universidad Católica de Chile y contó que ese fue el impulso que la hizo acercarse nuevamente a la fotografía.

    Su pasión nació cuando tenía entre 14 y 15 años. Ahí tuvo su primera cámara digital y sus primeras fotos fueron de paisajes, enfocándose en los detalles de los colores sólidos. 

    Confiar en el proceso

    Bianca, se refirió al proceso que vivió en la universidad, mientras estudiaba Diseño Integral.

    “Tuve un periodo en mi época universitaria donde tuve problemas personales y congelé. Y ahí hubo un quiebre en mi vida como de colapso y encontré una propuesta de trabajo online”, expresó Bianca. 

    Ella tenía una cámara semiprofesional que se había comprado hace un año y que no la manejaba muy bien, pero lo quiso intentar y postuló a un puesto freelance en una agencia audiovisual de comida.

    Bianca quedó en ese puesto de trabajo que era part-time y fue ahí donde desarrolló la parte técnica y logró manejar su cámara de manera automática. Esto comenzó su trayectoria en la fotografía.

    Después, empezó a trabajar con un enfoque en marketing y en moda por gusto personal. Además, contó que actualmente se dedica al marketing de medicina estética y trata de integrarlo lo más que puede a la fotografía editorial, de detalle y de macro. 

    Lo auténtico del trabajo de Bianca

    ​Hoy en día estamos llenos de imágenes fuertes que transmiten sensaciones por las redes sociales.

    Según un artículo escrito por Claudia Solares publicado en Neuromarketing (2018) se sostiene que el contenido visual es procesado 60,000 veces más rápido que el texto y genera alrededor de 94% más de vistas. Además, nuestro cerebro retiene el 80% de lo que vemos y únicamente 20% de lo que leemos y 10% de lo que escuchamos.

    También, Marcel Just, director del Centro de Imágenes Cerebrales Cognitivas en la Universidad Carnegie Mellon, explicó que fuimos biológicamente diseñados para reaccionar ante estímulos visuales y comunicarnos a través de ellos. Es por eso que muchas veces nos llama más la atención imágenes o videos en lugar de un largo texto.

    En este caso, Bianca Valladares comentó que a lo largo de su trayectoria en la fotografía, siempre es fiel a su identidad. Su sello personal es representar la nostalgia con imágenes que transmiten paz y tranquilidad en esta era de masividad de contenido que se transmite por las redes y son percibidas por gran parte de la sociedad.

     “Soy una persona muy ansiosa, entonces siempre busco paz en las imágenes y eso lo encuentro muy lindo”, expresó Bianca. 

    Lo que también caracteriza a la entrevistada es que le gusta la interacción con los clientes. No está de acuerdo con imponer ideas, temáticas o modelos en su trabajo, sino que considera que eso es decisión de la persona y prefiere escuchar lo que quiere transmitir, ya sea felicidad, invierno o locura, y desde ahí empieza su trabajo propio. 

    Sus inspiraciones y logros

    Su mayor logro a lo largo de su trayectoria en la fotografía fue trabajar con la marca internacional de zapatos Melissa. Fue un desafío que marcó un antes y un después, porque logró confiar en ella misma.

    En ese trabajo tuvo que dirigir a 10 personas en el estudio y armar una edición digital, en la cual jugó con diferentes tamaños, mostrando a personas gigantes al lado de objetos cotidianos.

    trayectoria en la fotografía
    Créditos: Bianca Valladares

    En esta colaboración, Bianca se inspiró en el sociólogo Zygmunt Bauman y su texto Modernidad Líquida que habla de cómo corremos todo el día sin parar. Fue esa narrativa que usó para interpretar el café con la sociedad actual que vive acelerada a lo largo de todo el día. 

    “Ocupé ese elemento absurdo de los tamaños para exagerar esa sensación de por qué corremos tanto por algo tan cotidiano y me quedé muy contenta”, explicó Bianca.

    Esa misma búsqueda de calma la llevó a leer al filósofo Byung-Chul Han, autor del libro La sociedad del cansancio. Al sentirse identificada con ese agotamiento y al gustarle la paz con la contemplación, Bianca decidió usar sus fotos como una crítica contra el aceleramiento y querer todo rápido.

    El top 3 de áreas de la fotografía:

    Para poder vivir de esta profesión y tener estabilidad, Bianca Valladares mencionó las tres áreas de fotografía que le recomienda a cualquiera que esté partiendo en el circuito de la moda.

    • ​Eventos sociales y activaciones: Fue su gran sorpresa, ya que entró a este mundo sufriendo de ansiedad social y terminó encontrando un lugar donde se siente en familia. Además, explicó que es la forma más rápida de armar contactos y portafolio.​
    • Editoriales de moda: En este se la pasa días planificando, escribiendo un resumen de 100 palabras de lo que quiere transmitir y armando tableros de inspiración. Es uno de sus favoritos porque trabaja con muchas personas dispuestas a trabajar en lo que todos quieren y que todo salga bien.
    • ​E-commerce: Es el trabajo que genera buenos ingresos y además, es el que la ayuda a superarse, mejorar y crecer en la parte técnica.

    La estrategía al ver referentes​:

    Bianca explica que cuando necesita inspirarse, busca en libros, canciones o escenas de películas.

    Su proceso en plataformas como Pinterest o Figma es preciso, ya que elige un máximo de diez imágenes para no irse por las ramas y aplica un método al que ella llama “copiar de forma inteligente”.

    ​Su secreto es desarmar las referencias para armar algo propio. 

    “Puedo copiar la paleta de colores de una película, pero hacer el plano parecido a una editorial de moda, y sacar la iluminación de otra película distinta”, explicó Bianca.

     Al mezclar todas esas ideas bajo su propio trabajo, el resultado es algo completamente nuevo y único a lo que ella quiere reflejar.

    Así como Bianca Valladares nos contó sobre su labor detrás de escena, otras mujeres también lo han hecho.

  • Dorothy Ponedel

    Dorothy Ponedel, llegó a Los Ángeles con trescientos dólares y terminó revolucionando la industria del maquillaje cinematográfico.

    Gracias a su talento pudo contar con el apoyo incondicional de leyendas como Marlene Dietrich, Mae West y Judy Garland, pues tuvo que enfrentarse al machismo imperante para consagrarse como la primera mujer maquilladora de la época dorada de Hollywood. 

    Créditos: Wikipedia.

    De extra del cine mudo al tocador de las estrellas más famosas

    Dorothy “Dottie” Ponedel no siempre tuvo en sus planes maquillar los rostros más emblemáticos de Hollywood en la época dorada. En 1920, se despidió de su ciudad natal y viajó a Los Ángeles junto a su madre, impulsadas por un modesto capital de trescientos dólares y el sueño de abrir una panadería. Sin embargo, el cine llamó a las puertas de Dorothy Ponedel cambiando el rumbo de sus planes.

     Entonces, inició como extra y actriz de cine mudo, pero su destino cambió en 1930 cuando improvisó el maquillaje de la actriz Nancy Carroll durante un rodaje. El resultado fue tan perfecto que las estrellas comenzaron a exigir sus servicios. 

    El talento de Dottie Ponedel residía en el contorneado. Ella fue quién diseñó la imagen icónica de Marlene Dietrich, elevando sus cejas y afinando su nariz con trazos precisos de luz y sombra.

    Desafiando al sindicato con glamour

    A pesar de que divas de Hollywood como Carole Lombard y Barbara Stanwyck la aclamaban, el Sindicato de Maquilladores, “Local 76”, se opuso al ingreso de Dorothy a la industria, ya que era un gremio exclusivamente masculino que controlaba el monopolio y aseguraba que aplicar cosméticos era “cosa de hombres”.

    Créditos: Cine Philed.

    Fueron las actrices Marlene Dietrich y Mae West quienes lideraron la resistencia, amenazando con boicotear las películas de las producciones millonarias si Ponedel no era admitida y acreditada oficialmente. Así, luego de soportar años de discriminación, Dorothy se convirtió en la primera mujer sindicalizada.

    Judy Garland y los últimos años

    En 1940, al llegar a Metro-Goldwyn-Mayer (MGM), el estudio más emblemático de la época dorada de Hollywood, conoció a Judy Garland. Ambas forjaron una amistad inquebrantable, donde Dottie fue su maquilladora exclusiva y confidente durante veinticinco años.

    Trágicamente, en 1951, la esclerosis múltiple le arrebató las brochas de las manos, obligándola a retirarse. A finales de los setenta, Dorothy Ponedel falleció en la casa de Beverly Hills que había comprado gracias al apoyo de Dietrich.

    Siempre será recordada como la primera mujer maquilladora y como quien se ganó la confianza de las estrellas a pesar de que el sistema la rechazaba.

  • Marie-Jeanne Rose Bertin

    Marie-Jeanne Rose Bertin revolucionó la corte de Versalles y transformó la indumentaria en un poderoso fenómeno global. De orígenes humildes se convirtió en la primera estilista de la historia y la “Coco Chanel del siglo XVIII”,

    Marie Jeanne Rose Bertin
    Créditos: Arte y demás historias.

    De la humildad al éxito en París 

    Nacida en 1747 en una familia de escasos recursos en Abbeville, Francia, Marie-Jeanne Rose Bertin desafió los límites de su clase social para coronarse como la primera marchande de modes (mercader de modas) célebre de la historia.

    Con apenas dieciséis años, se trasladó a la ciudad de París, donde su talento la llevó a abrir en 1770 su propia boutique en la rue Saint-Honoré: Le Grand Mogol. Rápidamente, este espacio se convirtió en el epicentro absoluto de la elegancia parisina.

    La confidente estilista de María Antonieta

    El verdadero punto de inflexión en su carrera ocurrió en 1774, cuando fue presentada a la joven reina María Antonieta. Entre ambas surgió una gran conexión con la moda.

    Bertin dejó de ser una simple proveedora para convertirse en la confidente estética de la monarca, ganándose el apodo no oficial de “Ministra de la Moda”. Dos veces por semana, Rose presentaba a la reina sus creaciones en sus aposentos privados, instaurando por primera vez la relación moderna, íntima y colaborativa entre una estilista y su clienta de alto perfil.

    Créditos: AG Nauta Couture.
    Créditos: The Vintage News.

    Su legado: Plumas, joyas y peinados imposibles

    Bertin no solo confeccionaba vestidos opulentes, también dictaba tendencias a una velocidad vertiginosa. Junto al peluquero Léonard Autié, popularizó los extravagantes poufs, inmensos e intrincados peinados adornados con plumas, joyas e incluso maquetas de barcos, que reflejaban los eventos políticos y sociales del momento.

    Además, su visión comercial era impecable, para exportar el codiciado estilo parisino a las cortes de toda Europa, perfeccionó y masificó el uso de las “Pandoras”, maniquíes o muñecas vestidas con reproducciones a escala exacta de sus diseños, que sirvieron como precursoras directas de las revistas de moda.

    Su influencia era tan amplia que es frecuentemente comparada con Coco Chanel por su capacidad de construir un imperio de la nada y definir la silueta de toda una época. Sin embargo, su estrecha asociación con la realeza fue un arma de doble filo durante la Revolución Francesa. Considerada un símbolo del despilfarro monárquico, Bertin se vio obligada a exiliarse a Londres para salvar su vida.

    Aunque logró regresar a París años más tarde, la austeridad del nuevo régimen hizo que su antigua gloria se desvaneciera, falleciendo en 1813. Su legado, no obstante, permanece intacto, Rose Bertin emancipó la moda, convirtiéndola en arte e industria, y sentando las bases del estilismo moderno.

  • Anna Atkins

    Anna Atkins, considerada la primera mujer fotógrafa de la historia, no solo capturó la naturaleza, sino que fue la primera persona en publicar un libro ilustrado íntegramente con fotografías, mezclando ciencia y arte. 

    Su infancia y educación

    Nació el 16 de marzo de 1799 en Tonbridge, Kent, Reino Unido. Su madre murió poco después de su nacimiento, marcando su infancia y delegando la crianza completamente a su padre. John George Children, fue un respetado científico y secretario de la Royal Society.

    Gracias a este vínculo, Anna recibió una educación científica, algo excepcional para las mujeres de la época. A los veinte años, ya destacaba como una hábil dibujante, realizando grabados de conchas para ilustrar la traducción de su padre de la obra de Lamarck.

    Créditos: Mujeres Bacanas.

    Fotografía y botánica

    En 1842, Sir John Herschel, amigo de la familia, inventó la cianotipia, un proceso que produce imágenes en un azul intenso. Atkins vio en la fotografía una herramienta de precisión científica superior a los dibujos a mano.

    Ante la falta de ilustraciones en el manual de algas de William Henry Harvey, decidió aplicar este nuevo proceso para documentar especímenes marinos.

    Así nació en 1843 su obra cumbre, British Algae: Cyanotype Impressions, adelantándose ocho meses a la primera publicación fotográfica comercial de la historia.

    Apoyo familiar y visión artística

    En 1825 se casó con el comerciante John Pelly Atkins y, aunque no tuvieron hijos, él siempre apoyó sus inquietudes científicas.

    Anna, en 1839 se unió a la Sociedad Botánica de Londres, una de las pocas instituciones que admitía mujeres en aquella época. En sus obras, Atkins no solo buscaba el registro, sino la belleza, disponiendo las plantas en composiciones simétricas y formas delicadas.

    Créditos: Mujeres Bacanas.

    Legado y redescubrimiento

    Tras diez años de trabajo y la producción de 389 fotogramas únicos, Atkins continuó colaborando con su amiga de la infancia Anne Dixon en álbumes sobre helechos y flores. Sin embargo, tras su muerte en 1871 a los 72 años, su nombre desapareció de los registros oficiales.

    Sus obras, firmadas con las iniciales “AA”, fueron atribuidas erróneamente durante décadas al “Amateur Anonymous”.

    Créditos: Mujeres Bacanas.

    No fue hasta la década de 1970 que el historiador Larry Schaff rescató su historia del olvido, presentando a Anna Atkins como una pionera fundamental de la fotografía y la edición ilustrada.

    Hoy, su legado es honrado en instituciones como el MoMA y recordado mundialmente por su capacidad para conectar la ciencia con el arte.

  • Alice Guy Blaché

    La historia del cine suele comenzar con los nombres de los Lumière o Méliès, pero existe una figura que durante décadas, fue borrada de los libros de texto: Alice Guy Blaché.

    Considerada la primera cineasta de la historia, no solo dirigió películas, sino que inventó el concepto de la narrativa cinematográfica y se desarrolló a la par de la nueva industria. 

    Créditos: Historia National Geographic.

    Primeros años y su vocación

     El 1 de julio de 1873 nació en Saint-Mandé, Francia. Su infancia estuvo marcada por los viajes entre Suiza, Francia y Chile, en este último lugar su padre era dueño de una librería y fue donde la familia vivió hasta que una epidemia de viruela los obligó a regresar a Europa.

    Tras la muerte de su padre en 1891, Alice se formó como mecanógrafa y taquógrafa, enfrentando incluso situaciones de acoso sexual en su primer empleo antes de unirse en 1894 al Comptoir Général de la Photographie de Léon Gaumont.

    Primeros pasos

    En marzo de 1895, Alice Guy Blaché asistió a una demostración de los hermanos Lumière. Mientras algunos lo veían como una curiosidad científica, ella vio una posibilidad. Así, le propuso a Léon Gaumont la idea de escribir una o dos escenas pequeñas. De esta manera nació, cerca de 1896, su primera cinta, La Fée aux Choux (El hada de los repollos), una adaptación de un cuento europeo. 

    Familia y emprendimiento

    En 1907 se casó con Herbert Blaché y se trasladó a Estados Unidos. Tras un breve periodo dedicado a las tareas del hogar, fundó en 1910 la Solax Company. En 1912 construyó un estudio de 100,000 dólares en Fort Lee, Nueva Jersey, donde supervisaba las producciones montadas en un caballo.

    Créditos: Historia National Geographic.

    En Solax, produjo y dirigió cientos de películas, incluyendo comedias y cintas con temáticas sociales avanzadas.

    Destacan sus obras sobre la inversión de roles de género, como Les Résultats du Féminisme (1906) y su versión estadounidense In the Year 2000 (1912), donde los hombres se ocupaban de la casa y las mujeres dominaban la esfera pública.

    Omisión y olvido

    El declive de su empresa Solax, en conjunto con un a un divorcio tormentoso tras la infidelidad de su esposo con una actriz, la obligó a regresar a Francia en 1922. Allí descubrió que su nombre estaba siendo omitido, debido a que Léon Gaumont la ignoró en sus memorias oficiales de 1930.

    Alice pasó el resto de su vida escribiendo a historiadores y buscando sus películas, muchas de las cuales habían sido atribuidas erróneamente a directores hombres.

    Créditos: Historia National Geographic.

    Legado y redescubrimiento

    En 1953 recibió la Legión de Honor y en 1957 fue homenajeada por la Cinemateca Francesa. En 1964 regresó a Estados Unidos con la esperanza de recuperar su filmografía, pero gran parte de su obra seguía oculta bajo pseudónimos masculinos.

    Alice Guy Blaché murió en 1968 a los 95 años en Nueva Jersey, pero habiendo realizado cerca de mil películas. Hoy, finalmente, los archivistas están rescatando del olvido.

  • Lesli Rodríguez

    Lesli Rodríguez

    La joven fotógrafa profesional, Lesli Rodríguez, se dedica a la publicidad y trabaja con un equipo técnico compuesto en su mayoría por mujeres. Además, a sus 24 años ha logrado colaborar con grandes artistas.

    ​A través de una propuesta visual colorida y con alto contraste, Leslie Rodríguez ha consolidado su propio sello en la industria musical chilena, liderando equipos femeninos en un rubro donde las mujeres no siempre tuvieron un lugar.

    La fotógrafa ha alcanzado un gran éxito, desde la producción de su libro “Amores”, hasta su trabajo con productores internacionales en conciertos urbanos.  

    El recuerdo familiar que explica todo

    Su historia con la fotografía comenzó a los nueve años, cuando capturó una fotografía familiar. Sus padres le pidieron que le sacarán una foto, le salió bien y desde ahí fue quien sacaba las fotos en reuniones familiares o de amigos. 

    “Me dijeron, ‘oye, salieron bien las fotos, deberías ser fotógrafa’, esa frase hasta el día de hoy la recuerdo, expresó Lesli Rodríguez.

    Actualmente, es fotógrafa profesional que se mueve entre la publicidad, la moda, el lifestyle y la música, teniendo su sello personal que la identifica.

    “Mis fotos son bien coloridas, duras y de alto contraste, hay mucho negro y mucho blanco y siento que por ese lado me han reconocido”, indicó Leslie.

    joven fotógrafa profesional
    Créditos: Lesli Rodríguez

    Su fotolibro “Amores”

    La joven fotógrafa profesional explicó que el proyecto más complejo de su carrera ha sido “Amores”, su primer fotolibro que fue diseñado por su propia producción. 

    Leslie, explicó que su fotolibro inició bajo la idea de que el ser humano es porque existe el amor. Además, quiso demostrar que los diferentes tipos de fotografía también son una herramienta de sanación emocional.

    ​El proyecto pasa por todas las etapas de amor que vivió la entrevistada: 

    • ​Los primeros niños que le gustaron en la escuela.
    • El amor de sus amistades de la infancia.
    • El primer enamoramiento.La ruptura amorosa.
    • El amor propio.
    • La conexión del amor con el universo.

    ​Para su lanzamiento, la fotógrafa gestionó una propuesta directa con el equipo City Lab logrando montar una exposición exitosa y sin fines de lucro en el lugar que se había propuesto como meta desde un inicio.

    Colaboraciones y desafíos en un entorno masculinizado

    Lesli Rodríguez, ha trabajado con artistas reconocidos del género urbano, como Ñengo Flow, Cris MJ, De La Rose, Julianno Sosa, Kidd Voodoo, entre otros.

    La joven fotógrafa profesional logró entrar a las escenas urbanas tras trabajar con Siggy, productor ejecutivo y manager de Ñengo Flow, durante su concierto en el Movistar Arena en el año 2023, con el fin de hacer la cobertura fotográfica, logrando establecerse en este entorno masculinizado.

    “Desde ese momento, se generó una hermandad muy linda con Siggy. Como él conoce a muchos artistas urbanos de Chile, ahí empecé a vincularme con ellos y me fueron contactando para que les haga una sesión de fotos o vídeos, explicó Lesli.

    Créditos: Lesli Rodríguez

    La entrevistada también se refirió a que en esta industria hay desafíos y barreras por romper.

    Al ser un entorno masculinizado, donde las diferentes gestiones las hacen los mismos artistas, se suelen generar círculos de confianza cerrados que dificultan el acceso a oportunidades para las mujeres en el rubro.

    En el último informe de la Iniciativa de Inclusión Annenberg de USC se sostiene que la industria musical es más representada por hombres que por mujeres.

    Los datos de dicho informe exponen que las mujeres ocupan el 39,4% de los puestos ejecutivos en sellos discográficos, el 38,3% en grupos musicales, el 37,6% en editoras y el 37,2% en empresas de streaming.

    ​Leslie, destaca haber recibido siempre un trato profesional y agradable a lo largo de su carrera, pero expresó la importancia de derribar estas barreras de brechas de género.

    “A mí me encantaría que en un futuro la industria sea dominada por mujeres y que todas las mujeres que nos demos la mano y trabajemos entre nosotras”, señaló Lesli.

    Descubre las fotografías más icónicas de Lesli Rodríguez. De seguro viste alguna de ellas sin saber quien las tomó.

    Lo que significa cubrir conciertos

    A pesar de que la energía de los grandes conciertos le apasiona, Leslie confiesa que su formato favorito es la fotografía en estudio. 

    A diferencia de los conciertos o las bodas, donde está la presión de capturar cada momento al instante, el espacio controlado y relajado del estudio le permite trabajar libremente. Además, puede conversar con calma con los artistas y revisar el material en tiempo real.

    La otra posibilidad que existía

    Si no hubiera sido fotógrafa, Lesli Rodríguez nos contó que habría estudiado ciencias del deporte. Al ser apasionada del vóleibol y el básquetbol desde su infancia, ve en las disciplinas deportivas una poderosa herramienta de unión y motivación en la sociedad.​

    Aunque hoy su prioridad es el arte visual, la fotografía ya ha comenzado a unir ambos mundos a la vez.

    Tras realizar una sesión documental y artística para peleadores de Muay Thai, Leslie proyecta en el futuro expandir su portafolio hacia los grandes estadios, demostrando que, ya sea sobre una tarima musical o en una cancha deportiva, su vocación es capturar la máxima potencia del talento en las personas.

    Así como Lesli Rodríguez nos contó sobre su labor detrás de escena, otras mujeres también lo han hecho.

  • Camila Ahumada

    Camila Ahumada

    Camila Ahumada explicó su camino al cambiar de carrera, abandonando la bata de dentista por las cámaras, y profundizó sus metas, obstáculos y proyectos.

    Luego de estudiar odontología por tres años, Camila se dio cuenta de que su vocación estaba en un lugar completamente distinto. Así que, con el apoyo de sus padres, decidió cambiar de carrera y entró a estudiar fotografía en la Escuela de Fotografía Chile.

    Si quieres navegar por los tres lugares más importantes en la carrera de la entrevistada, visita el siguiente mapa.

    Actualmente, cursa su segundo año en la carrera de Comunicación Audiovisual, y ya trabaja fotografiando conciertos y artistas como Cazzu, Princesa Alba y Lola Índigo.

    “Me encanta transmitir la vibra que se estaba viviendo en algún momento del concierto”, expresó la fotógrafa.

    En estos dos años como fotógrafa, ha descubierto que su sello es mostrar la esencia de cada momento. Su propósito es que al ver una fotografía 10 años después, pueda recordar el momento exacto en que fue tomada.

    Camila nos mencionó los desafíos que nota en el rubro. Encuentrálos en la siguiente sopa de letra:

    Dentro de sus sueños como fotógrafa, le gustaría trabajar con Mon Laferte o Francisca Valenzuela, ya que trabajar con ellas le daría orgullo. También le interesa fotografiar a artistas internacionales, como las cantantes Tini, María Becerra o Rosalía o un integrante del grupo One Direction.

    cambiar de carrera
    Créditos: Camila Ahumada.

    Actualmente, es parte del staff de Dani Ride, siendo su fotógrafa oficial en dos conciertos y trabajó en el videoclip que se estrenará este viernes 12 de junio. Camila espera que esto le dé un impulso y así logre mayor reconocimiento en su carrera, pues considera que la fotografía es un área inestable por la falta de regulación laboral.

    “Fue la experiencia más hermosa y desafiante de lo que llevo de mi carrera, marcó un antes y un después”, expresó Ahumada.

    Camila comentó que este año trabajó fotografiando los tres días del festival Lollapalooza. Esto le confirmó que valió la pena cambiar de carrera. Comenta que sintió que iba por el camino correcto, siguiendo su vocación y alcanzando sus metas.

    También, explicó durante la entrevista, que solía ser insegura y compararse, pero con el Lollapalooza comenzó a valorar su trabajo con orgullo.

    Sobre las brechas de género

    La fotógrafa considera que, a día de hoy, siguen existiendo las brechas de género en el rubro. 

    “A un hombre en mi misma situación nunca le preguntarán, ¿cómo lo has hecho para llegar hasta acá?”, indicó Camila.

    La última experiencia de discriminación de género que recuerda, fue trabajando en Lollapalooza, cuando un guardia intentó echarla del lugar donde debía instalarse para tomar las fotografías.

    Cuando ella le explicó que era una de las fotógrafas del evento, el guardia le dijo: “Ay, no me di cuenta, como te vi tan chiquitita”. A pesar de que al lado de ella, había un fotógrafo más joven y nadie intentó expulsarlo del lugar.

    En el capítulo VI “Brechas de género en el mercado laboral” del libro “Disparidad bajo la Lupa: Radiografía de las brechas de género en Chile” escrito por Sylvia Eyzaguirre y Rodrigo Vergara, se sostiene precisamente lo conversado con la entrevistada.

    Camila reafirmó que cada vez que le preguntan por brechas de género en su rubro, ella piensa que el ejemplo más claro es: “A un hombre, en mi misma situación, nunca le preguntarán cómo lo ha hecho para llegar hasta acá”.

    Ella se basó en que, por ser mujer, muchas veces le preguntan “¿cómo lo has hecho para llegar dónde estás?”. A esto, ella responde que es por su inversión, esfuerzo, tiempo y trabajo constante, concluyendo que “es difícil imponerse como mujer en el rubro”.

    En un informe de investigación sobre las mujeres en el rubro audiovisual de la Universidad de Chile, se explica lo que afirmó Camila y se demuestran las implicancias del quehacer audiovisual siendo mujer en Chile.

    ¡Si te interesó el rubro de la fotográfa, te invitamos a visitar los siguientes enlaces!

    Así como Camila Ahumada nos contó sobre su labor detrás de escena, otras mujeres también lo han hecho.

  • Francisca Mellado

    Francisca Mellado

    Cualquiera puede pensar que si tu trabajo es estar detrás de escena, te conviene trabajar con artistas reconocidos. Pero la maquilladora y estilista de cabello, Francisca Mellado , nos contó que en su rubro es diferente.

    Sobre la artista y su experiencia:

    Francisca tiene 33 años y 10 años de experiencia en el rubro, por lo que ha podido trabajar en diferentes lugares y con diferentes personas. Desde clientes que van individualmente para ser maquilladas antes de un evento social, hasta celebridades, como Sevdaliza, Tonka Tomicic o Benjamín Vicuña.

    Su experiencia al trabajar con artistas

    “Trabajar con artistas es difícil porque ya tienen su imagen clara y les da miedo verse de otra manera”, expresó Francisca.  

    Estas experiencias, que cualquiera podría imaginar como grandes oportunidades, no son la parte favorita de Francisca al trabajar.

    Francisca comentó que al colaborar con artistas es difícil convencerlos de salir de su zona de confort y son ellos quienes tienen la última palabra en las decisiones estéticas.

    Siendo así, le resulta complicado mantener su sello personal, el cual es un maquillaje que resalte lo natural en el trabajo que realiza.

    “Arriesgas tu nombre por el estilo del artista”, aseveró la maquilladora.

    Además, la maquilladora explicó que, como los artistas son quienes toman la decisión final sobre el estilo que usan, es un trabajo arriesgado e incluso, un arma de doble filo.

    Al colaborar con celebridades arriesgan su nombre y su reputación ante las críticas, por decisiones que no siempre toman ellos.

    Además, según una investigación realizada por The Celebrity Group , demostró que los productos respaldados por artistas reconocidos generaban hasta un 20% de aumento en las ventas.

    Lo mencionado refleja lo tentador y llamativo que puede llegar a pensar en trabajar con celebridades para crecer en cada rubro, sin embargo, tal como indicó la maquilladora, tiene sus desafíos.

    Así como Francisca Mellado nos contó sobre su labor detrás de escena, otrás mujeres también lo han hecho.