Alice Guy Blaché

La historia del cine suele comenzar con los nombres de los Lumière o Méliès, pero existe una figura que durante décadas, fue borrada de los libros de texto: Alice Guy Blaché.

Considerada la primera cineasta de la historia, no solo dirigió películas, sino que inventó el concepto de la narrativa cinematográfica y se desarrolló a la par de la nueva industria. 

Créditos: Historia National Geographic.

Primeros años y su vocación

 El 1 de julio de 1873 nació en Saint-Mandé, Francia. Su infancia estuvo marcada por los viajes entre Suiza, Francia y Chile, en este último lugar su padre era dueño de una librería y fue donde la familia vivió hasta que una epidemia de viruela los obligó a regresar a Europa.

Tras la muerte de su padre en 1891, Alice se formó como mecanógrafa y taquógrafa, enfrentando incluso situaciones de acoso sexual en su primer empleo antes de unirse en 1894 al Comptoir Général de la Photographie de Léon Gaumont.

Primeros pasos

En marzo de 1895, Alice Guy Blaché asistió a una demostración de los hermanos Lumière. Mientras algunos lo veían como una curiosidad científica, ella vio una posibilidad. Así, le propuso a Léon Gaumont la idea de escribir una o dos escenas pequeñas. De esta manera nació, cerca de 1896, su primera cinta, La Fée aux Choux (El hada de los repollos), una adaptación de un cuento europeo. 

Familia y emprendimiento

En 1907 se casó con Herbert Blaché y se trasladó a Estados Unidos. Tras un breve periodo dedicado a las tareas del hogar, fundó en 1910 la Solax Company. En 1912 construyó un estudio de 100,000 dólares en Fort Lee, Nueva Jersey, donde supervisaba las producciones montadas en un caballo.

Créditos: Historia National Geographic.

En Solax, produjo y dirigió cientos de películas, incluyendo comedias y cintas con temáticas sociales avanzadas.

Destacan sus obras sobre la inversión de roles de género, como Les Résultats du Féminisme (1906) y su versión estadounidense In the Year 2000 (1912), donde los hombres se ocupaban de la casa y las mujeres dominaban la esfera pública.

Omisión y olvido

El declive de su empresa Solax, en conjunto con un a un divorcio tormentoso tras la infidelidad de su esposo con una actriz, la obligó a regresar a Francia en 1922. Allí descubrió que su nombre estaba siendo omitido, debido a que Léon Gaumont la ignoró en sus memorias oficiales de 1930.

Alice pasó el resto de su vida escribiendo a historiadores y buscando sus películas, muchas de las cuales habían sido atribuidas erróneamente a directores hombres.

Créditos: Historia National Geographic.

Legado y redescubrimiento

En 1953 recibió la Legión de Honor y en 1957 fue homenajeada por la Cinemateca Francesa. En 1964 regresó a Estados Unidos con la esperanza de recuperar su filmografía, pero gran parte de su obra seguía oculta bajo pseudónimos masculinos.

Alice Guy Blaché murió en 1968 a los 95 años en Nueva Jersey, pero habiendo realizado cerca de mil películas. Hoy, finalmente, los archivistas están rescatando del olvido.

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